¡Viva México! La guía para cocinar unos burritos perfectos y sorprender a tus amigos

La comida mexicana es una gran alternativa para gozar de una velada con conocidos y disfrutar de un plato poco habitual. Explicamos cómo hacerlo

La cocina mexicana desde hace muchos años se ha internacionalizado y siempre ha sido habitual su presencia en las cadenas de comida rápida estadounidense. Sin embargo, en los últimos años esta moda se ha ido extendiendo por España. En la actualidad, al dar un paseo por las calles del centro de Madrid, cualquiera puede darse cuenta del elevado número de locales dedicados a esta comida.

Más allá de los restaurantes de comida rápida, la cocina mexicana es un excelente recurso para disfrutar de una cena temática con los amigos. Sus principales virtudes son su asequible precio, su originalidad y, si se alarga la noche, la posibilidad de acompañarlos con unas cervecitas mexicanas o unos tragos de tequila.

Por estos motivos, desde Alma, Corazón y Vida os ofrecemos una guía para hacer unos deliciosos burritos con los que poder sorprender y triunfar en la próxima reunión con colegas.

¿Qué son los burritos?
Fajitas, enchiladas, quesadillas, tacos, burritos… Muchos son los términos que utilizamos indistintamente para la comida mexicana, pero no distinguimos entre unos y otros.

La principal característica del burrito es su forma de cerrarlo

Hay que reconocer que no es sencillo. En ocasiones existen diferentes teorías sobre los aspectos diferenciales de cada uno. Las más fácilmente distinguibles son las quesadillas y las enchiladas. Las primeras se caracterizan por que su ingrediente principal es el queso, están dobladas (el relleno se coloca entre dos tortillas) y suelen realizarse cortes de forma triangular. Por su parte, las enchiladas destacan por estar bañadas en una salsa, generalmente de chile.

Pero la diferencia entre la fajita, el burrito y el taco es más complicada. Primero nos centraremos en el taco, que realmente se refiere a una tortilla de maíz enrollada con algún alimento dentro, pero no tanto a sus ingredientes. Mientras, la fajita es una tortilla enrollada y rellena de carne cortada en tiras finas.

Y el burrito… difiere de la fajita en su forma de preparación, pues al envolverla se cierra un lado, algo que no ocurre en la fajita (sus dos extremos están abiertos). También suele decirse que, para denominarse burrito, es necesario que en su interior haya frijoles.

Sin embargo, como bien explica Lexiofiles, el burrito es un producto cuyo origen se ubica en México, concretamente en el norte, en Chihuahua, aunque luego se ha extendido mucho más por Texas que por el sur del país mexicano. Son estos los motivos por los que esta comida puede considerarse más tex-mex que puramente mexicana.

La tortilla

Este es un aspecto básico a la hora de hacer el burrito. Generalmente suelen ser de trigo o maíz, aunque en este caso serán mejor las primeras ya que son más elásticas. Para poder diferenciarlas, un truco: las de maíz tienen un color más amarillento.

Leo Kremer, experto en comida mexicana y copropietario del restaurante Dos Toros, comenta en First We Feast que es complicado encontrar la tortilla ideal, ya que sí que es habitual encontrarla en un supermercado, pero no lo es tanto que esta supere los 30 centímetros de diámetro.

Tortilla de harina. (istock)

Tortilla de harina. (istock)

La carne

Como en cualquier otra receta la calidad es un aspecto muy importante. Puede elegirse de pollo o cerdo, pero hay que procurar que en la carnicería nos den la más tierna. En el caso de optar por el pollo, una opción muy cómoda para cocinarlo es horneándolo. Sin embargo, el cerdo será mejor cocinarlo a fuego muy lento. Es recomendable estar pendiente de la carne para que quede jugosa sin estar cruda, pero nunca seca y pasada.

Eso sí, a la hora de echar sal y pimienta, será mejor poco que mucho. Pasarse en el sazonamiento hasta el punto en el que ya no sabe a carne es un error común, por lo que es preferible dosificar, probar y decidir el punto que se considere óptimo según el gusto.

El arroz

Mucha gente, por comodidad, opta por servir arroz blanco. Pero si se quiere disfrutar de un condimento más sabroso, es posible cocinar un arroz clásico de MéxicoEn el blog La Cocina Mexicana de Pily se explica una sencilla receta en la que se hace un sofrito con ajo picado y cebolla hasta que el arroz esté dorado y después se hierve en un caldo de pollo. Pueden añadirse zanahorias o guisantes.

Los frijoles

Otro aspecto básico de los burritos y de la comida mexicana. Existen diferentes variantes de esta alubia, pero las más destacadas, en este caso, suelen ser las negras y pintas. Kremer prefiere los frijoles pintos por su sabor más suave.

En cuanto al modo de consumirlos, también existen diferentes alternativas. A los más perezosos no les será difícil encontrarlos ya cocinados en cualquier cadena de supermercados, pero no cabe la menor duda de que quedarán mejor y serán más sanos si se cocinan en casa.

La forma más sencilla será cocerlos en agua con cebolla y ajo. Pero también es habitual comerlos refritos, en los que el proceso inicial es igual, y una vez cocidos se fríen en aceite y se muelen hasta obtener una masa más densa.

Frijoles pintos. (istock)

Frijoles pintos. (istock)